El desarrollo emocional temprano del psiquismo y sus consecuencias en la construcción de la capacidad simbólica

Málaga, 5 de julio de 2013

Málaga, 5 de julio de 2013

¿Quién puede quedar impasible ante el impacto emocional que produce la visión de  una buena película, la lectura de una interesante novela, las innumerables sensaciones que nos evoca una pieza musical interpretada con sensibilidad y pasión, la sensación de admiración ante la belleza de  una obra pictórica o de una escultura? ¿Y ante el dibujo o el juego de un niño?

A esta capacidad la llamamos “creatividad”.

Creatividad implica CREAR algo, dar vida.

¿De dónde procede esa capacidad? ¿Qué permite a un ser humano llegar a ser creativo?.

Como psicoanalistas podemos dar respuesta a estas cuestiones. Nuestra práctica clínica diaria con pacientes (adultos, adolescentes y niños) nos muestra constantemente la capacidad creativa que despliegan estos, a medida que avanza su  proceso terapéutico, dando lugar a nuevas formas de relación afectiva con los demás y consigo mismo, que posibilitan nuevos proyectos de vida. Otro vértice fundamental lo constituye el estudio de las creaciones de la cultura a lo largo de los siglos. 

Todo ello se enmarca en el estudio y el desarrollo de teorías que ayuden a comprender el modo en que el psiquismo llega o no a alcanzar sus diferentes niveles de funcionamiento. Y así se descubre cómo los conflictos, los traumas, las experiencias precoces -y sus elaboraciones posteriores- inscriben en el psiquismo posibilidades en las que el uso de la creatividad puede ayudar a sobrellevar dificultades y dolores psíquicos, a encontrar el modo de transformar lo más doloroso, aliviándolo y logrando incluso que pueda ser satisfactorio para el paciente. Con frecuencia, lo creado tiene una trascendencia externa siendo portador de  un valor  para los demás: logros y proyectos en los ámbitos del desempeño profesional, en las relaciones de pareja y paterno-filiales y en el despliegue de los aspectos artísticos.

 Es por esto que la posibilidad de ayudar a enriquecer el psiquismo  con recursos de transformación supone una tarea primordial para los profesionales que lidiamos diariamente con el sufrimiento psíquico y más aún, en estos tiempos de crisis, de valores y de proyectos.

En la Jornada que presentamos partiremos de Freud  y haremos un recorrido por algunos de los autores posteriores que han hecho aportaciones fundamentales acerca del origen de la creatividad: Ferenczi, Melanie Klein, D. Winnicott, Piera Aulagnier. Se hablará de conceptos como la sublimación, el trauma y su elaboración, los fenómenos transicionales y paradojales, el pictograma, los símbolos…

Es una primera aproximación a las explicaciones, respuestas y propuestas que el psicoanálisis aporta. La eficacia terapéutica, el cambio psíquico, se logra a través de un proceso terapéutico riguroso, respetuoso del encuadre, llevado a cabo por un profesional que previamente haya experimentado en sí mismo un proceso similar y que se haya formado de forma sistemática y sólida, tanto a nivel teórico como clínico.

Habremos logrado nuestro objetivo si en esta Jornada conseguimos estimular a los participantes a una búsqueda ilusionada de cambios y transformaciones donde lo arcaico-original, reprimido o no representado, encuentre cauces de expresión y de simbolización, convirtiéndose así en  motor de un quehacer cotidiano más creativo y eficaz.

 Carmen Morales. Coor. de la Jornada